En cierto momento de mi vida, tenía que buscar una carrera profesional para estudiar, no era una tarea fácil, en especial cuando tu orientadora vocacional dice que tienes aptitudes para la danza y el teatro cuando jamás en la vida tuve la más mínima habilidad en alguna de esas materias, (siempre he sido un mondadientes con patas).

bailarin

 

 

 

 

 

 

 

Durante mi año de estudio en el preuniversitario tuve un profesor de historia al cual admiraba en secreto, no es que haya sido un profesor sexy ni nada de eso, era su forma de hablar, pero más que su forma de hablar, eran sus palabras, sus conocimientos, el grado de sabiduría que poseía encandilaba mis sentidos, fue entonces cuando quise ser profesora de historia. Desde ese momento era metódica en mis estudios como nunca antes, estudiaba la materia adelantada, buscaba información en internet, hacia ppts, leía libros que el profesor mencionaba en clases y otros que simplemente ahondaban en la materia, admiraba profundamente lo que él era, y quería ser como él.

Luego con el pasar de los meses, noté que mis conocimientos aumentaban notoriamente y que las personas comenzaban a querer escuchar mis opiniones, ¡al fin me preguntaban mi opinión sobre algo y no quedaba en ridículo con alguna de mis respuestas!. Me comencé a sentir en la cima del mundo, y me di cuenta que la lectura ampliaba mi campo de conocimientos. Y entre tantas conversaciones surgió mi verdadera identidad, una que forjé mediante estudios, una que realmente había deseado durante mucho tiempo, y gracias a eso hoy puedo decir que estoy a punto de dar un gran paso en mi vida, entrar a la universidad a estudiar lo que realmente amo.