Suspiros incesantes,

lágrimas de frío que caen sobre las tinieblas grisáceas de amaneceres lejanos.

Cómo comprender la monotonía de los cantares y las frases monosílabas de los pensares fulminantes.

Dolor que emana de inesperadas gotas de sudor palpitante al ritmo de la lujuria y el placer.

El otoño fue mas largo de lo esperado.

Conté el tiempo transcurrido mediante poesías, como hojas que caían.

una a la vez.

Una cada día.

Buscando. ¿Qué buscaba? ¿Palabras desafiantes?

Quizas esperaba con amargura tus palabras, aquellas que predije desde un inicio.

Pensaba que todo sería distinto, pero solo fue una penunmbra antes del anochecer.

Pero…

Podría sacrificar mi alma divagante,

entregar un ser que no soy.

Satisacer entes ajenos solo por calzar en un lugar que no me corresponde,

y que no aceptará mis verdaderas letras.